
La responsabilidad social corporativa según definición es el compromiso “voluntario” de las organizaciones con el desarrollo de la sociedad, la preservación del medioambiente y un comportamiento responsable hacia las personas y grupos sociales con quienes interactúa, con el objetivo de mejorar su situación competitiva y su valor añadido.
Surge en EEUU a finales de los 50 y principios de los 60 a raíz de la Guerra de Vietnam y otros conflictos. Es cuando los ciudadanos comienzan a creer que a través de su trabajo en ciertas empresas o comprando algunos productos, están colaborando, por lo que podemos ver claramente que tiene un trasfondo estratégico.
Poco a poco las empresas son más conscientes de la necesidad de incorporar las preocupaciones sociales, laborales, medioambientales y de derechos humanos, como parte de su estrategia de negocio, como puede ser incluso la preocupación por la conciliación laboral y familiar de sus empleados.
Existen elementos que nos permiten afirmar que las organizaciones socialmente responsables pueden gozar de una posición más sólida respecto a su competencia al poseer una serie de ventajas competitivas sobre sus competidores.
Además ser una empresa socialmente responsable y bien gestionada puede suponer una mayor flexibilidad a la hora de disponer de capitales, un coste menor por la disponibilidad de estos capitales y una mayor garantía de que estos capitales no nos abandonarán.
De ahí la idea de crecer adelgazando, porque las empresas implicadas socialmente se descentralizan facilmente y tienen más fuerza que las que no lo hacen, estas se adaptan al entorno de mejor manera y van eliminando competencia a través de la ventaja competitiva que adquieren.
El Desastre de Bhopal, ocurrido el 3 de diciembre de 1984 en la región de Bhopal, se originó al producirse una fuga de 42 toneladas de isocianato de metilo en una fábrica de pesticida. El accidente se produjo al no tomarse las debidas precauciones durante las tareas de limpieza y mantenimiento de la planta. Entre 6.000 y 8.000 personas murieron en la primera semana tras el escape tóxico y al menos otras 12.000 fallecieron posteriormente como consecuencia directa de la catástrofe, que afectó a más de 600.000 personas, 150.000 de las cuales sufrieron graves secuelas. Podemos relacionar este desastre con la responsabilidad social porque al hacerse la empresa más humana, se controla más que no pasen este tipo de catástrofes que al fin y al cabo nos afectan a todos.
Por otra parte la filantropía según definición es el amor a todo lo que a la humanidad respecta, particularmente, en su forma positiva y constructiva, expresado en la ayuda a los demás sin que necesariamente se requiera de un intercambio o interés alguno en una respuesta. En parte las empresas por la responsabilidad social hacen obras filantrópicas.
La obligatoriedad de la responsabilidad social corporativa causa polémica porque a la empresa no le gusta que se le imponga como norma esta o lo que debe de hacer, además de que ocasionaría mucha más responsabilidad de la exigida por ley.

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